Las tribus originales de Punta Indio

—Manuel, vení acércate, que hay reunión.

—Usted si que sabe atender a la gente.

—Uno siempre vuelve a los lugares donde fue feliz. Por eso yo me ocupo de que te sientas cómodo. Quiero que vuelvas a Punta Indio. y quiero que cuando vengas te hospedes acá de vuelta.

 —¡Esa actitud no puede fallar! No solo hay playa y naturaleza, ¡también hay fogón!

—Fogón bajo las estrellas Manuel. Y con una arqueóloga al lado tuyo.

—¿Arqueóloga? —Sus ojos se abrieron sedientos de un estimulante misterio hacia la chica.

—Si, soy un bicho raro, como los que se alimentan de estas flores amarillas.

—¿Y que son esas flores?

—Coronillo. Son estos arboles pinchudos que tengo acá atrás. Ese es coronillo. Y el de al lado es un tala.

—¿El de los frutos naranjas que tiene pinches?

—Exacto Manuel. Son los dos arboles principales del bosque nativo que tenemos todo alrededor nuestro.

—¿Y que bicho raro come el coronillo?

—La mariposa bandera. Son unas blancas, hermosas, enormes.

—¡Ah si las vi me parece!

—¿Sí? Seguro, están por todos lados.

—Asique esto es bosque entonces.

—Exacto Manuel. Toda la franja costera al rio de la Plata es bosque. No es pampa.

—Eso te iba a decir. Esto no se parece a otros pueblos de la provincia donde hay todo campo. Acá hay árboles. Parece más el chaco.

—Eso es un bosque. Un lugar donde se agrupan los árboles.

—Claro. No era tan difícil.

—Por lo que sabemos, el bosque se formo hace unos 3 o 4 mil años atrás. Es algo reciente digamos. Cuando descendió el nivel del mar, quedó un suelo de conchilla sobre el que se formó el bosque de tala, con coronillos, sobra de toro, molle, ombúes, sauces, y demás semillitas que los pájaros traían.

—¿Cómo cuando descendió el mar?

—Claro. Hay estudios sobre el suelo que indican que hace unos 6 mil años el nivel del mar estaba unos 6,5 metros más alto que hoy. Toda la zona costera del rio de la Plata, desde Avellaneda hasta Punta Indio, donde arranca la Bahía de Samboronbón, tiene una altura que va de los 2 a los 8 metros sobre el nivel del mar, el actual digamos.

—Entonces, ¿estaba bajo el agua?

—Exacto Manuel. Así es. Todo esto estaba bajo el agua. Y cuando retrocedió el mar digamos, dejo sedimentos en el suelo, que impiden la formación de los pastizales típicos de la llanura pampeana. No se agarra tanto digamos, y eso permite que las semillitas que dejan los pájaros crezcan y se desarrollen como árboles.

—¡Pero mira vos! ¡Que locura!

—Si, del riachuelo a la bahía de Samboronbón se formo suelo de conchilla. Y de ahí hasta Mar Chiquita, médanos de arena. Ambos son sedimentos que dejó el mar, y sobre eso se formó el bosque. Y bueno, lo que estoy estudiando yo son los pueblos que habitaron ese bosque de tala.

—¡Que interesante che!

—Si. Una siempre esta queriendo encontrar algo diferente.

—Quizás lo diferente está en la forma de ver las cosas.

—Tenes razón Manuel. De hecho, creemos que los pueblos que habitaban la región son diferentes a lo que comúnmente se dice de los habitantes de la zona.

—Querandíes, ¿no?

—Yo… sabes… no estoy tan de acuerdo con el uso del término. Ellos no se llamaban a si mismos de esa manera.

—Es un nombre impuesto, ¿no?

—Claro, ¿sabes que significa?

—Ni idea.

—Hombres con piel grasosa. Así los describieron los guaraníes que guiaban a los españoles en la conquista. Parece que se untaban grasa en el cuerpo para atraer a los animales.

—¿Y se untaban grasa?

—Quizás algunos lo hacían y otros no, quizás lo hicieron durante un tiempo. No lo sabemos. Lo que si creo es que no es algo monótono en lo que durante miles de años fueron siempre igual y siempre todos se untaron grasa y fueron igualitos.

—Claro, viene uno y dice que así eran los querandíes y después se supone que eran todos iguales por siempre y para siempre.

—Exacto Manuel. En todo hay diversidad. En todo hay transformación. Así como nosotros no somos todos iguales, tampoco lo eran los “querandíes” o cualquier grupo de pueblos originarios. Así como nosotros cambiamos en las distintas etapas de nuestra vida y las costumbres cambian con el paso de las generaciones, lo mismo paso a lo la historia.

—Y además no se llamaban entre ellos querandíes.

—Exacto Manuel. Vas entendiendo.

—¿Y por que decís que eran diferentes los de la zona de Punta Indio?

—Tenemos tres sitios arqueológicos prehispánicos en la región. Las Marías, Tres Ombúes, y San Clemente. Están uno al lado del otro, habrá 20 km de distancia en total. Los tres están en medio del bosque de tala y cerca de la costa. Y pareciera ser que armaron asentamientos permanentes.

—¿Cómo permanentes?

—Claro. Se dice que los querandíes, los que llamamos querandíes, que habitaban la región pampeana, eran nómades. Se movían de un lugar a otro en busca de comida y recursos cotidianos. Por temporadas más que nada. Necesitaban moverse porque las condiciones naturales se lo imponían. Los recursos estaban esparcidos en la amplia llanura pampeana que es como un desierto verde.

—Y esto es bosque.

—Exacto Manuel. Diversidad de recursos concentrados en el bosque. Los arboles no se mueven. Los frutos que cuelgan de un árbol se encuentran siempre en el mismo lugar. Los nidos y refugios de los animales también. Incluso para los humanos el bosque se convierte en un refugio.

—Entonces les convenia quedarse en un lugar.

—Exacto Manuel. Los pueblos originarios de todo el mundo, durante todos los tiempos, vivían de la naturaleza. Y las condiciones naturales del bosque son diferentes a las de la pampa. También sabemos que eran ceramistas. Y eso por lo general es resultado de una forma sedentaria de vivir donde se mantiene siempre un fuego encendido y los cuencos sirven para conservar lo recolectado.

—Como este fogón.

—Exacto Manuel. Alrededor del fuego siempre se reunió la gente.

—Pero no hay un fogón igual a otro. ¿Y como se supone que se llamaban?

—La verdad es que no dejaron registros de un nombre para identificarlos. Y antes de imponer nombres ajenos mejor lo dejamos así. A nadie le gusta que lo llamen por un nombre o apodo con el que no se siente identificado.

—Las tribus del bosque de Punta Indio.

—Y alrededores Manuel. Hablamos de toda la región costera donde se desarrollo el bosque de tala sobre el suelo de conchilla que quedó al retroceder el mar.

—Los sin nombre.

—Exacto Manuel. Con que entiendas que no hay monotonía sino diversidad estamos hechos. Quizás, para nuestra sociedad moderna, con que nos enfoquemos en que vivían en armonía con la naturaleza y siendo parte de ella es suficiente. Al no imponer nombres ajenos permitimos que se observen otros rasgos identitarios relacionados a la forma de vivir. Siento orgullo de que se haya entendido eso al menos. Bueno, y que todo se transforma también. Como lo que vemos, como lo que somos, todo se transforma.

—Como dicen: nos transformamos a través de la renovación de nuestra mente.

—Exacto Manuel. Cada uno construye una interpretación de la realidad en base a lo que sabe. Y por supuesto, ignorando lo que no sabe. Cada uno de nosotros esta creando la realidad misma a su alrededor como reflejo del lente con el que cada uno ve el mundo.

—Todo depende de lo que estamos observando.

—Exacto Manuel. Todo en lo que te enfocás se expan

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