Leonel Dario Irazar
Libros de autoconocimiento

“Los hábitos que en un principio pueden parecer pequeños y poco significativos, se transformaran en resultados extraordinarios si tienes la voluntad de mantenerlos durante varios años (…) la calidad de nuestra vida depende de la calidad de nuestros hábitos.”
Según el propio autor, la columna vertebral del libro son los 4 pasos para desarrollar hábitos: señal, anhelo, respuesta y recompensa. Y sigue a conductistas, como Skinner, que sostiene que aplicando la recompensa o el castigo adecuado se puede lograr que una persona actúe de determinada manera.
Yo agregaría que la parte más jugosa del libro son lo que él llama las 4 leyes para el cambio de conducta, que son principios para promover hábitos positivos, e invertidas se convierten en maneras de evitar hábitos negativos. Estás son hacerlo obvio, atractivo, sencillo y satisfactorio, para los que queramos promover, y hacerlo invisible, poco atractivo, difícil e insatisfactorio, para lo que queramos erradicar.
Sostiene que un pequeño cambio en nuestros hábitos puede conducir nuestra vida a un lugar completamente diferente. No promueve grandes cambios, sino pequeños y sostenidos en el tiempo. Lo importante es elegir hábitos que nos conduzcan a donde queremos llegar, o como dice el autor, a ser quien queremos ser.
Los grandes logros son el resultado de pequeñas victorias. Estás y sus consecuencias solo se ven en el tiempo, a largo plazo, si se sostienen. La gente suele imaginar que el éxito se consigue de un día para el otro, y así, por impaciencia, pierden constancia en lo que hacen y abandonan antes de madurar. La mayoría, sostiene, no ve el proceso ni el esfuerzo detrás de los grandes logros.
Promueve el desarrollo de sistemas de hábitos programados para avanzar en una dirección a largo plazo. “Las metas son los resultados que quieres obtener, los sistemas son los procesos que sigues para alcanzar esos resultados (…) arregla los sistemas y los resultados se arreglaran por si mismos”.
Considera que una actitud basada en sistemas es mejor que en metas por las siguientes razones: ganadores y perdedores tienen las mismas metas pero ganan los que tienen mejores sistemas; una meta es un hecho aislado sin continuidad; las metas suelen posponer la felicidad hasta que se logra eso y, o se alcanza la meta y el éxito o se fracasa, al contrario, cuando uno se enfoca en el proceso puede disfrutarlo en todo momento sin depender del resultado; las metas en si no promueven el desarrollo a largo plazo.
La mejor forma de cambiar hábitos es cambiando la identidad. Está es moldeada por un sistema de creencias que condiciona los mismos. Lo que hacemos está íntimamente relacionado con lo que somos o creemos que somos. Los hábitos que no sean congruentes con nuestra identidad difícilmente se sostengan en el tiempo. La vieja identidad los saboteara. “Tus conductas suelen ser un reflejo de tu identidad”.
Nuestra identidad toma forma a partir de los hábitos. Cada creencia es aprendida y condicionada a partir de la experiencia. “Tus hábitos son la manera como encarnas tu identidad (…) entre más repites una conducta, más refuerzas la identidad asociada (…) tu identidad es, literalmente, la repetición del existir.”
Cuanta más evidencia tenemos de algo más creemos en eso. La manera practica de cambiar quienes somos es cambiando lo que hacemos. Nos propone dos cosas: decidir quien queremos ser; y demostrárnoslo a nosotros mismos mediante nuestros hábitos.
En el fondo, nuestros hábitos no los desarrollamos por obtener algo, sino por convertirnos en algo, sostiene. “Tus hábitos importan porque te ayudan a convertirte en el tipo de persona que deseas ser”.
Los 4 pasos, que mencione al principio, pueden dividirse en dos fases. La fase del problema corresponde a la señal y el anhelo, que indican que hay deseo de cambiar algo. Y la fase de la solución, corresponde a la respuesta y la recompensa que ocurren cuando tomamos acción para conseguir algo.
Una señal es aquello que indica que hay o puede haber una recompensa (un resultado) al hacerlo. Y conduce naturalmente al anhelo (deseo) de alcanzarla. La señal se produce cuando algo nos indica que yendo para tal lado obtendremos felicidad, comida, seguridad, prestigio, amor, tranquilidad, o lo que sea. Las propagandas muestran permanentemente señales, que anticipan la recompensa en caso de que tomes acción, y asi buscan generar el deseo o anhelo en el potencial cliente.
Para obtener el resultado final o recompensa hay que actuar, o tomando el vocabulario del autor, responder o dar respuesta. Ese es el hábito. La respuesta. La acción producida por el deseo en busca de la recompensa, que es la meta final de todo habito. “Toda conducta está dirigida por el deseo de resolver un problema (…) el propósito de cada habito es resolver los problemas que enfrentas”.
Complementario a estos 4 pasos, son las 4 leyes, que como dije, a mi parecer son la parte mas jugosa del texto, además de la simple idea de que con pequeños cambios sostenidos en el tiempo podemos lograr grandes resultados a largo plazo.
Para la primera ley, hacerlo obvio, nos invita primero a tomar conciencia de nuestros hábitos e identificarlos como positivos (+) negativos (-) o neutros (=). Por supuesto, esto es relativo y subjetivo al parecer de cada uno, según lo que cada uno quiera ser. La propuesta es sencilla: hacer un listado de nuestros hábitos diarios, exhaustivo, desde que despertamos hasta que dormimos, e identificar cuales son los positivos y cuáles son los negativos.
Luego, pensar que hábitos nos faltan o nos gustaría desarrollar. Es necesario darle un lugar y tiempo especifico para hacerlos obvios, y que en lo cotidiano solo nos ocupemos de hacer lo que previamente planificamos. Nos propone dos formas de incluirlos: una es indicando un horario especifico, la otra es ubicándolos después de un habito que ya tengamos establecido.
Sostiene que la motivación está sobrevalorada. Y más fácil que depender de ella, que es inestable, es generar un entorno adecuado a lo que queremos lograr. “El ambiente es la mano invisible que moldea el comportamiento humano (…) ciertas conductas tienden a generarse una y otra vez bajo ciertas condiciones (…) muchas de nuestras acciones diarias son moldeadas por ser las opciones más obvias y accesibles que tenemos.”
Pasamos a la segunda ley: “si quieres aumentar las posibilidades de que una conducta ocurra, entonces debes hacerla atractiva”. Los hábitos son un circuito de retroalimentación impulsado por la dopamina, la cual se libera no solo al sentir placer, sino también al anticiparlo. Y esto es lo que nos motiva actuar. Necesitamos hacer atractivos los hábitos que queremos generar porque es la expectativa de una experiencia gratificante lo que nos motiva a actuar.
“Absorbemos las cualidades y practicas de aquellos que nos rodean (…) una de las estrategias mas efectivas para construir buenos hábitos consiste en unirte a un ambiente donde las conductas que deseas adquirir sean las conductas normales”. Desde la antigüedad nuestro comportamiento está condicionado por el deseo de pertenecer y seguir perteneciendo a la tribu. Para ello, necesitamos sostener lo que es “normal” en ella. Al unirnos a grupos donde los hábitos “normales” son aquellos que queremos sostener, esta presión social estará jugando a nuestro favor.
Luego llegamos a un capitulo muy interesante enfocado en como hacer poco atractivo los malos hábitos. Toma como referencia el libro La manera sencilla de dejar de fumar de Allen Carr. En este, el autor emplea la estrategia de replantear cada mito asociado al cigarro y le da un nuevo significado. Por ejemplo, refuta la idea de que fumar es necesario para socializar y muestra que se puede socializar sin fumar, o la idea de que alivia el estrés y muestra como promueve el nerviosismo.
Repite esto permanentemente, trabajando las ideas asociadas a eso, hasta hacer que fumar parezca algo ridículo. Al no tener ningún beneficio, no tiene sentido. Clear sostiene que está es la clave para combatir los malos hábitos: cambiar las creencias asociadas a ellos.
Pasamos a la tercera ley: hacerlo sencillo. “Avanza despacio, pero no des marcha a atrás (…) entre más repitas una actividad más cambiara tu estructura cerebral para volverse más eficiente en dicha actividad”. Sostiene que lo más importante es hacerlo con frecuencia, y que es mejor un hábito sencillo pero sostenido. El progreso está en el proceso y es más fácil sostener un habito cuando no genera grandes complicaciones. Hacerlo lo más sencillo posible, es especialmente útil para iniciar un habito al que no estamos acostumbrado, después podremos ir aumentando la dificultad.
Cuarta ley: hacerlo satisfactorio. “Somos mas proclives a repetir una conducta cuando la experiencia es satisfactoria”. El cerebro interpreta algo como placentero y se prepara para volver a hacerlo. Así como queremos volver a los lugares donde fuimos felices y volver a ver a las personas con las que disfrutamos el tiempo.
Menciona que con los malos hábitos suele haber una gratificación instantánea que hace que las personas nos veamos tentadas a hacerlo, y esconden un dolor o una dificultad a largo plazo, por lo que es conveniente evitarlos. Con los buenos hábitos pasa al revés, al principio presentan una dificultad y la gratificación se ve después, pero es duradera a largo plazo. “El éxito en cualquier campo requiere que ignores una recompensa inmediata en favor de una recompensa retardada”.
Sentirse exitoso, felicitarse, e incluso premiarse luego de concluir un habito positivo con resultados a largo plazo, es lo que recomienda para hacerlo más satisfactorio, usando la necesidad de recibir una gratificación inmediata a nuestro favor como complemento. “Un habito necesita ser disfrutable para que dure”.
Como recomendación final, nos invita a elegir el campo apropiado para desarrollarnos y planificar un sistema de hábitos que nos ayuden a progresar en eso. Todo es más fácil cuando hacemos algo que nos gusta y naturalmente nos sale bien o tenemos facilidad. En resumen: elegi algo en lo que quieras desarrollarte, y planifica un sistema de habitos para progresar, haciendolos obvios (tiempo y lugar especifico), atractivos, sencillos, y satisfactorios.
“Si realmente quieres destacar, seleccionar el lugar apropiado para hacerlo es realmente crucial (…) la clave esta en dirigir tu esfuerzo hacia áreas que te entusiasmen y que sean compatibles con tus habilidades naturales.” Es importante desarrollar los hábitos que funcionen para nuestra personalidad. No los que otros te digan, sino los que sientas mas adecuados. “Elige el habito correcto y veras que el progreso se da más fácil”.
“Todas las personas (…) han progresado de la misma manera: mediante un compromiso con las pequeñas, sustentables, e implacables mejoras. El éxito no es un objetivo o una línea de meta que tienes que cruzar. Es un sistema de mejora.”